El sábado tuve mi primera leccián de tango. Los muchachos me llevaron al Club Armenio. Hay toda una parafernalia para bailar tango y por supuesto, no más uno entra, se pierde en la atmósfera.
La pista de baile era en el sótano del club y se llena de manera impresionante. Fue más fácil bailar tango que samba cuando estuve en Brasil
A pesar del gentío, sentí que podía dominar los pasos y cerré los ojos y me dejé llevar. Afortunadamente, mi pareja era uno de los míos, así que no había problema si nos pisábamos o caíamos
pero fue genial, de principio a fin. Ibamos a estar sólo hasta las 12 pq habíamos tenido un día intenso de paseos y reuniones, pero no resistimos. Y los muchachos estaban preocupados pq lo pasara bien...la gente...siempre la gente, aquí llenan el aire de detalles. Yo no había entrado al salón y ya lo estaba pasando bien.
A pesar del gentío, sentí que podía dominar los pasos y cerré los ojos y me dejé llevar. Afortunadamente, mi pareja era uno de los míos, así que no había problema si nos pisábamos o caíamos
pero fue genial, de principio a fin. Ibamos a estar sólo hasta las 12 pq habíamos tenido un día intenso de paseos y reuniones, pero no resistimos. Y los muchachos estaban preocupados pq lo pasara bien...la gente...siempre la gente, aquí llenan el aire de detalles. Yo no había entrado al salón y ya lo estaba pasando bien.Hoy pasó algo super interesante. Fui a conocer a un amigo y cuando voy a su trabajo, veo que es una tienda de antiguedades. Casi me infarto. Las detesto, me dan mucho miedo. Esta no escapaba a la regla. Pero había cierta magia en ella y mi amigo, por demás, todo sencillo y comeflor, me llevó por las vitrinas del galpón y me dejó enredarme en el polvo, las telarañas y demás. Me dejó sacar fotos y asustarme hasta la médula por tanta historia contenida en las cosas.
Terminé mi día creepy y scary en Recoleta, en su cementerio. Nada lúgubre, por cierto, el ambiente, pero siempre dan cosa los cementerios...En este hay próceres, gente ilustre y Evita y su mini panteón. Había mil gringos y chinos (no japos) sacando fotos incesantemente, No quise parecerme a ellos...todos se sacaban fotos con la tumba, como un souvenir, no no no...¡que irrespeto! No se puede con estos turistas
Terminé mi día creepy y scary en Recoleta, en su cementerio. Nada lúgubre, por cierto, el ambiente, pero siempre dan cosa los cementerios...En este hay próceres, gente ilustre y Evita y su mini panteón. Había mil gringos y chinos (no japos) sacando fotos incesantemente, No quise parecerme a ellos...todos se sacaban fotos con la tumba, como un souvenir, no no no...¡que irrespeto! No se puede con estos turistas

Después terminé el recorrido en la Biblioteca Nacional. Se hubieran muerto con ese edificio. En medio de la belleza de la arquitectura, levantaron una cosa extraña que parece una nave espacial a punto de irse. Terrible...pero así es esta ciudad, interesante de principio a fin.
Send a message
Search for members